El comportamiento animal es cualquier actividad que desarrolla un ser vivo. Tales actividades pueden ser atacar, beber agua, volar, iniciar la búsqueda de alimento, escarbar el suelo, alimentar a una cría, buscar refugio para hibernar, etc. De manera que el comportamiento es una respuesta a los estímulos que se le presenta. De este modo, ya podemos saber o sospechar el por qué de un determinado comportamiento. Como vimos anteriormente, los estímulos pueden ser internos y externos. El hambre es un ejemplo de estímulo interno, cuya respuesta será buscar alimento. Como ejemplo de estímulo externo puede presentarse un descenso brusco de temperatura que provocará que el animal busque refugio para hibernar.
Las respuestas son diferentes de acuerdo a la intensidad del estímulo. Un gran estímulo provocará una gran respuesta y lo mismo ocurre cuando los niveles son inferiores. Es decir, las respuestas son directamente proporcionales a los estímulos. Podemos afirmar que la intensidad de la respuesta es acorde al nivel de percepción que tiene el animal, pudiendo un estímulo pasar desapercibido. No siempre que haya un estímulo habrá una respuesta. El estímulo debe alcanzar un determinado nivel para poder ser percibido. Pero, ¿qué ocurre cuando los estímulos son muchos y al mismo tiempo? En esos casos, la percepción sensorial cuenta con un sistema de bloqueos que le permiten a los animales priorizar los estímulos e ir dando respuestas a los mismos.
1- ¿Qué entendés por comportamiento?
2- Ante una persona o animal que se comporta raro surge la pregunta ¿Por qué se comporta de tal modo? ¿Qué podrías afirmar ahora que sabés lo que es un comportamiento?
3- Cuando conocés el estímulo, ¿reaccionás igual que ante lo desconocido? ¿Qué es lo que cambia?
4- Justifica: “el ojo ve lo que la mente está preparada para ver”.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario